Hay un deber …

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No hay deber más necesario que el de dar las gracias.

Cicerón

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Diez derechos del corazón | Leonardo Boff

https://leonardoboff.wordpress.com/2016/02/27/diez-derechos-del-corazon/

  1. Protege el corazón que es el centro biológico del cuerpo humano.
  2. Cuida el corazón. Es nuestro centro psíquico.
  3. Vela tu corazón. El representa nuestra dimensión profunda.
  4. Cultiva la sensibilidad, propia del corazón.
  5. Ama tu corazón. Es la sede del amor.
  6. Ten un corazón compasivo
  7. Abre el corazón a la caricia esencial.
  8. Dispón el corazón para el cuidado, que hace al otro importante para ti.
  9. Amolda el corazón a la ternura.
  10. Purifique día a día el corazón para que las sombras, el resentimiento y el espíritu de venganza, que también anidan en el corazón, nunca se sobrepongan al bien querer, a la finura y al amor.

* Leonardo Boff escribió el libro Los Derechos del Corazón; el rescate de la razón cordial, Paulus  2016 y Trotta 2016.

Los electrodomésticos duran ahora un año menos

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http://www.lavanguardia.com/vida/20160217/302216348703/electrodomesticos-pierden-ano-vida.html

Aquí lo que nos enfrentamos es a una obsolescencia programada de varias formas, primero hacer que deseemos substituir el producto por otro mas nuevo, con mas funciones, mas caro y que nos mantiene a la última. Otra es hacer que el producto deje de ser útil, un ordenador antiguo puede funcionar con linux pero no con un windows xp porque no recibe actualizaciones. O simplemente haciendo que los productos estén peor hechos.

imagen wiki

 

Que les den a las generaciones futuras, o por qué la palabra “sostenible” no vale para nada

Origen: Que les den a las generaciones futuras, o por qué la palabra “sostenible” no vale para nada

El desarrollo sostenible va e irá siempre de generaciones futuras, de veinte o cincuenta años vista, pero… ¿sabéis qué? Nosotros ya somos las generaciones futuras de quienes redactaron el informe de 1987. N-O-S-O-T-R-O-S. De la misma forma que ha llegado el día en el que Marty McFlyaparece en el futuro, ha llegado también el momento en el que no nos podemos seguir considerando presente. Somos de quienes hablaban en Río, en Kyoto, en Roma.